En defensa de los subsidios de transporte para los estudiantes

Universalizar los subsidios y aplicarlos en Bogotá

Nuestro país tiene una gran deuda en el tema de los subsidios al transporte. En ciudades de América Latina como Santiago de Chile, Caracas y Ciudad de México existe un subsidio universal para los metros. En Sao Paulo, Curitiba y Quito están focalizados en las poblaciones de escasos recursos, estudiantes, personas de la tercera edad y/o población discapacitada.

 

La tarifa subsidiada en horas valle favorece a los operadores del sistema, no a los usuarios

A pesar de que el discurso de la Administración Distrital frente a los problemas de los contratos de Transmilenio tuvo respaldo social, el gobierno decidió beneficiar a los operadores. Ellos siguen ganando, igual o aún más, prestando un servicio con problemas.

No hay corresponsabilidad en los subsidios por parte de los operadores, lo anterior conducirá a serios riesgos fiscales para la ciudad como lo hemos advertido en varias ocasiones, incluso personas del mismo gabinete.

 

La experiencia de Medellín demuestra que el sistema de subsidios funciona porque es sostenible en el tiempo

Su sistema de subsidios es el resultado del trabajo conjunto entre los transportadores, los técnicos de hacienda y la Secretaría de Educación.

 

Focalizar los subsidios

Es necesario que sean para los estudiantes de Bogotá con características universales.

 

El subsidio potencializa el transporte público de la ciudad

Si la tarifa que cancela un ciudadano es baja tendrá un incentivo adicional para usar el sistema. Eso significa, también, que más personas estarán en capacidad de movilizarse por toda la ciudad.

 

El actual sistema de transporte aumenta la desigualdad en la ciudad

Según la encuesta de movilidad del 2011, los habitantes de Bogotá de los estratos 1, 2 y 3 mayoritariamente caminan o usan transporte público. Hacen en promedio dos viajes por persona cada día, menos que los demás estratos. Por esa razón, es preocupante que una familia de bajos ingresos destine entre el 15% y el 20% de sus recursos en transporte público y reciba un servicio deficiente. En consecuencia, tan pronto un ciudadano mejora sus condiciones laborales y recibe mejores ingresos, deja de usarlo.

 

Las tarifas diferenciales deberían otorgarse a personas que están clasificadas en el sisben 1, 2 y 3, e incluir a los estudiantes de la jornada nocturna

La experiencia de Medellín sirve como referencia.

 

El proyecto no debe hundirse por cuestiones jurídicas

Se dice que van a contratar un estudio pero no es necesario, por el contrario, es vital que se tome una decisión política para dirigir y conseguir un equipo eficaz que haga realidad el subsidio en el transporte para los estudiantes.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: