Faltan acciones para frenar la violencia contra las mujeres

Políticas y campañas para prevenir la violencia contra las mujeres en el Distrito están desenfocadas.
Mujeres y hombres debemos unirnos contra la violencia machista.

El 60% de los bogotanos cree que el vagón exclusivo de transmilenio para mujeres sirve poco o nada, según Secretaría de la Mujer.

Juan Carlos Flórez
ASI

Las políticas públicas orientadas a luchar contra la violencia hacia las mujeres, tradicionalmente han sido abordadas como un asunto exclusivamente de ellas. En este debate presentamos una aproximación diferente al problema, incluyendo al hombre no machista como aliado para promover un cambio cultural que transforme comportamientos y permita la igualdad de géneros.

 

 

Campaña de la ONU para frenar la violencia contra la mujer
Iniciativa de ONU Mujer que busca el apoyo de los hombres para lograr la igualdad.

La masculinidad tradicional parte de la idea de dominio y poder, donde el hombre es superior y demuestra su poderío a través de la capacidad de destruir (guerra, brutalidad, falta de compasión).

Se propone entonces una nueva masculinidad en la cual, los hombres enfoquen su fuerza en su capacidad de crear y construir, promoviendo así mismo características como la cooperación, la negociación, la resolución no violenta de conflictos y la tolerancia; generando cambios estructurales en la sociedad.

La solución empieza cuando entendemos que el camino es tanto de hombres como de mujeres

Poner fin a los escenarios de violencia y desigualdad contra la mujer supone la transformación tanto de sus roles como de los del hombre. De lo contrario, simplemente se mantendrán los mismos estereotipos y se tomaran medidas que, en el fondo, perpetúan una sociedad machista y patriarcal.

Para algunos de los que han reflexionado sobre estos temas, el cambio implica rechazar la masculinidad tradicional construida desde el machismo, y construir nuevos caminos que no rechacen de plano las cualidades tradicionalmente asociadas a lo femenino, como la gentileza o el cuidado de los otros.

“El movimiento feminista ha ayudado a las mujeres a aprender cómo se arroja el sapo contra la pared, pero los hombres aún no han llegado a este punto. La energía de la que estoy hablando no es la del macho, una fuerza bruta que los hombres conocen ya muy bien; se trata de una acción enérgica, emprendida no sin compasión, pero sí con resolución”. (Bly, 2005, pág. 59)

Bogotá tiene el transporte público más inseguro para las mujeres

La Fundación Thomson Reuters, realizó a finales de 2014, un sondeo entre 6.555 usuarias del transporte público en 15 ciudades capitales de diferentes partes del mundo, más la ciudad de Nueva York. Uno de los resultados más llamativos es que los sistemas de transporte público más peligrosos para las mujeres están en Latinoamérica, donde seis de cada diez mujeres son acosadas físicamente.

Según las encuestadas, Bogotá tiene el sistema de transporte más inseguro y es la ciudad en donde las mujeres sienten mayor temor de viajar luego de que oscurece, seguida por Ciudad de México, Lima y Nueva Delhi (Agencia Reuters Argentina, 2014).

Entre las 6am y las 12m, las mujeres están proporcionalmente más expuestas que los hombres a ser víctimas de robo. Estas son horas del día cruciales porque es cuando van a sus trabajos. Así mismo, de 6pm a 12am de la noche, las mujeres también son el grupo más afectado por los robos. Se trata de mujeres que salen tarde del trabajo o de estudiar y son víctimas de robo camino a sus casas cuando pasan por zonas oscuras y solitarias (ONU Mujeres).

Cerca del 15% de las mujeres fueron víctimas de manoseo, insultos o atracos en el transporte público en 2011

La encuesta distrital de movilidad, realizada en 2011 por la Secretaría de Movilidad, preguntó a 17.339 mujeres mayores de 14 años sobre hechos de violencia ocurridos en el transporte público. Estos son algunos de los resultados:

Roces (35,40%), manoseo (13,10%), insultos obscenos (11%), miradas obscenas (3,70%), silbidos (0,70%) y exhibicionismo (0,30%).
58,10% de estos hechos ocurrieron en Transmilenio, y 29,26% en buses o busetas.
31,3% de los hechos ocurrió en un espacio cercano al transporte, 22,9% en una estación, 20,4% en un paradero, 12,7% en un portal y 11,3% en un puente peatonal de acceso al transporte.

Mujeres no se sienten seguras en el transporte público

De igual manera, en 2014, la Secretaría de la Mujer, en conjunto con la Secretaría de Cultura, recreación y deporte, realizó la Encuesta mujer viaja segura. En ella se les preguntó a 10.733 personas entre hombres y mujeres sobre la percepción que tenían sobre el transporte público. Estos son algunos de los resultados:

25,80% de las mujeres manifestaron haber presenciado o sufrido agresiones por miradas obscenas; 23,80% por piropos, 19,20% por insultos, 17,20% por manoseo y 11,20% por agresiones físicas.
(34,8% de las mujeres manifiestan haber preferido no tomar Transmilenio por temor a sufrir algún tipo de violencia sexual. 48% también manifestaron sentirse temerosas de usar el sistema).

¿Cómo enfrenta el distrito esta situación?

El distrito ha promovido una serie de acciones para detener los hechos de violencia contra la mujer en el transporte público. Aunque se reconoce el esfuerzo, claramente no son suficientes:

A inicios del mes de marzo de 2014, la administración anunció, como parte de la solución definitiva a las agresiones y manoseos en Transmilenio, la puesta en marcha de un vagón de un bus para las mujeres.

Cerca del 60% de los encuestados por el distrito cree que la medida del vagón exclusivo sirve poco o nada

La Encuesta Mujer Viaja Segura, adelantada durante los meses de marzo, mayo y septiembre de 2014, también preguntó a los usuarios de las rutas F23-J23, C71-G71 y E26-G26 (estaciones Banderas, Ricaurte y Jiménez, Portal Suba, Granja, Cra. 77 y Portal 80) qué tanto creían que una medida como el vagón exclusivo contribuye a evitar actos de violencia contra las mujeres en Transmilenio, y qué tanto conocían la medida:

59% de los hombres y 57,7% de las mujeres creen que la medida ayuda poco o nada.
Sin embargo, 76,4% de las mujeres y el 75,5% de los hombres escucharon sobre la medida de asignar vagones exclusivos en Transmilenio.

Sólo 4 puntos de denuncia para 1.065.966 usuarias diarias en transmilenio

Únicamente los portales de Las Américas, Suba, Calle 80 y Norte pueden recibir las denuncias por agresión sexual. Si la agresión ocurre en las estaciones de las troncales, ellas tienen que desplazarse hasta alguno de estos portales para dejar su denuncia, o esperar hasta que llegue la unidad móvil. Así está ordenado por las rutas de atención:

¿Qué hacer en caso de violencia contra las mujeres en Transmilenio? Agresión en portales y estaciones Agresión al interior de los vehículos articulados Informar a cualquier funcionario o funcionaria de Transmilenio o a la Policía, o llamar desde el móvil a la línea 123. Informar al conductor. El funcionario se comunica con el personal de policía presente en la estación o portal o con el centro de control de Transmilenio para activar el dispositivo policial. El conductor activa el botón de emergencia y el centro de control de Transmilenio activa el dispositivo policial. El articulado se detiene en la estación de apoyo policial. Captura del presunto agresor Captura del presunto agresor La víctima o testigo se dirige a los puntos de policía judicial en los portales correspondientes. La víctima o testigo se dirige a los puntos de policía judicial en los portales correspondientes. Dirigirse a la Unidad de Reacción Inmediata (URI) más cercana. Dirigirse a la Unidad de Reacción Inmediata (URI) más cercana.
Secretaría distrital de la mujer (2014)

Los hombres no machistas, aliados fundamentales

El transporte público solo para mujeres, tiene el efecto inmediato de devolverle a la mujer la posibilidad de transportarse a su vivienda o trabajo de forma más tranquila. Sin embargo, el problema no se soluciona simplemente con la creación de buses, taxis o trenes solo para mujeres.

Según un estudio realizado en Ciudad de México por la investigadora Amy Dunckel-Graglia de la Universidad de Stony Brook, son necesarias campañas educativas y de concientización que vayan dirigidas a que tanto hombres como mujeres comprendan que la causa del problema no son las mujeres.

Sara Lisa Orstavik, especialista en temas de género y desarrollo de la Universidad de Columbia señala que para cambiar la mentalidad frente a la seguridad de las mujeres en el transporte público es importante diseñar e implementar políticas públicas que involucren a los hombres y que los eduquen para cambiar actitudes frente a los derechos de las mujeres cuando usan el transporte público. Para ella la exclusión de los hombres del problema desvía la atención del victimario que es precisamente el hombre, quien es el que tendría que estar en el centro de la discusión y no las mujeres que son las víctimas. Pero estas soluciones son más costosas, sus efectos solo se dan a largo plazo y no son tan populares.

¿Qué dice la experiencia internacional?

El Global Gender Gap Index (2014) fue calculado con una muestra de 142 países, el indice va del 1 (mmayor igualdad) al 0 que representa mayor desigualdad, (Forum, 2014). El índice mide la brecha existente entre hombres y mujeres, determinando cuales son los más y los menos igualitarios. Para el 2014, los países catalogados como los más igualitarios fueron Finlandia, Noruega y Suecia, mientras que Colombia ocupó la posición 53.

De acuerdo con el informe señalado, algunas de las claves del éxito de los países escandinavos residen en las siguientes acciones puntuales:

  • Promoción de una fuerte política social y de igualdad.
  • Una mejor distribución de la riqueza (más igualitaria) permite una más adecuada distribución del gasto social entre sus ciudadanos, incluso con distintas clases sociales.
  • La creación de un Estado de Bienestar (igualdad eje fundamental de las políticas públicas): educación gratuita y obligatoria en todos los niveles (disminuye las brechas salariales)
  • La baja influencia de la iglesia protestante escandinava en las políticas laborales y sociales promulgadas por el Estado de Bienestar.
    Existencia de ayudas estatales / hijo y guarderías públicas, (Instituto Sueco, 2011)
  • Implementación temprana de permisos parentales. Suecia fue el primer país del mundo en reemplazar la licencia de maternidad (1974) por el permiso parental: los padres tienen derecho a 480 días de permiso (mes, semana, hora) por nacimiento o adopción de un niño, (Instituto Sueco, 2011).

Ahora veamos con más detalle dos casos exitosos:

El caso sueco

Según el Instituto Sueco de Cultura, en el estudio “Igualdad entre sexos”, estos son los hitos más relevantes en el proceso de cerrar la brecha entre hombres y mujeres:

  • 1921: mujeres obtienen el derecho a votar y postularse para cargos públicos.
  • 1975: las mujeres obtienen el derecho al aborto, sin necesidad de causa, durante las primeras 18 semanas de gestación.
  • 1980: Suecia (monarquía constitucional) introduce la sucesión de género neutro en la ley de sucesión al trono.
  • En términos laborales: i). Empleadores deben buscar metas específicas para promover la igualdad y ii). Prohibición de la discriminación y obligación de investigar cualquier forma de acoso. Así: “En la vida profesional, la proporción de mujeres en cargos altos es cada vez mayor. En 2012, la proporción de mujeres encabezando empresas –tanto en el sector privado como en el público- era de 36 por ciento, comparada con 29 por ciento en 2006. En ese mismo año, la mayoría de los directores en los municipios, las diputaciones provinciales y el gobierno central eran mujeres (64 por ciento), mientras que en las empresas cotizadas en bolsa, la representación de la mujer se mantuvo débil, equivaliendo solamente al 4 por ciento de los presidentes de las juntas directivas y directores ejecutivos” (Instituto Sueco, 2011, pág. 3).
  • Participación política: Para el 2011, 13 de los 24 ministros de Gobierno fueron mujeres.

Con relación a la violencia: “En 2012 aproximadamente 28.000 casos de violencia contra mujeres fueron registrados en Suecia. A lo largo de los años, el número de casos reportados ha aumentado considerablemente en la medida en que más mujeres presentan denuncias. Los cambios en la legislación a principios de los años ochenta, eliminaron la posibilidad de que la mujer renuncie a una denuncia de violencia una vez que ha sido presentada: esto fue necesario para hacer frente a las amenazas realizadas a las mujeres que interponen las demandas”, (Instituto Sueco, 2011, pág. 3)

El caso noruego

Para el caso noruego, según el estudio “Women on Board. The Norwegian Experience”, los principales hechos son:

2003: Es el primer país en introducir una ley de cuotas en las compañías, aumentando así su participación al 40%: “La experiencia noruega muestra claramente que sin una ley de cuotas no habría posibilidad de cambio. Desde que las compañías comenzaron a reclutar más mujeres en posiciones de liderazgo, un amplio consenso emerge en negocios, política y la sociedad como un todo. ¡Bien hecho, Noruega!” (Cita traducida del inglés al español, Storvik and Teigen 2010, 3).

En Colombia también se han dado coincidencias entre hombres y mujeres…

A principios del siglo XX el rol de la mujer no iba más allá de sus actividades dentro del hogar. Sin embargo, durante el siglo XX se dieron ciertos cambios que modificaron las actividades tradicionales de la mujer (López, Castellanos, & Gaitán, 2011):

Fin de la primera guerra mundial le dio nuevas oportunidades laborales a la mujer (i.e. bancos, comercio, telégrafo).

En la segunda década del XX comienzan a hacerse intentos de modernización de Bogotá (i.e. llegada de misiones internacionales, participación más activa del Estado) con resultados débiles.

Los mayores cambios comenzaron a darse en los 30´s, cuando “(…) la industrialización avanzó gracias al surgimiento de una nueva clase dirigente en la capital, que se caracterizó por tener una mentalidad innovadora y moderna que contaba con capacitación técnica y profesional”. (López, Castellanos, & Gaitán, 2011, pág. 9).

Luego, el proceso de industrialización (cambios en la estructura económica) que vivió el país en las primeras décadas del XX permitió el surgimiento de una mujer más educada (necesidad de una mano de obra más calificada). Para aquel entonces se dieron cambios como los siguientes:

1933: Enrique Olaya Herrera promulgó el Decreto 227 de 1933 (Presidencia de la República de Colombia, 1933), el cual exigió que la educación secundaria para “señoritas” tuviera las mismas calidades y cumpliera con las exigencias de la educación secundaria para varones (Decreto 1487 de 1932).

1935: Gerda Estendorp: Primera mujer en entrar a estudiar medicina en la Universidad Nacional de Colombia, en un periodo de grandes reformas impulsadas por el presidente Alfonso López Pumarejo (Observatorio de la Universidad Colombiana).

1936: Se logró que las mujeres pudieran desempeñar cargos públicos, bajo el gobierno del presidente Alfonso López Pumarejo (Vallejo Franco, 2013).

Esto generó, ya para finales de los años cuarenta, un cambio en la percepción de los hombres, sobre todo aquellos de clase alta: no querían esposas sumisas y dedicadas simplemente a labores domésticas sino que preferían una mujer instruida (López, Castellanos, & Gaitán, 2011, pág. 32).

Ciertos cambios visibles que continuaron a lo largo del siglo para la mujer:

  • 1945: La mujeres colombianas adquieren la calidad de ciudadanas, gracias a una ley del Congreso de la República, en ese momento conformado únicamente por hombres. Bajo la dictadura del General Gustavo Rojas Pinilla.
  • 1954: Con el acto legislativo No. 3 de1954 se le otorga a la mujer el derecho al voto. El derecho al voto se concretaen el plebiscito de 1957.
  • 1955: Josefina Valencia de Hubach esnombrada como gobernadora del Cauca, siendo la primera mujer en ocupar dichocargo en Colombia.
  • 1956: Josefina Valencia de Hubach esdesignada como Ministra de Educación, siendo la primera mujer en ocupar el cargo de Ministra en Colombia. Primeras elegidas en Senado y Concejo de Bogotá.
  • 1958:Esmeralda Arboleda es elegida como senadora, la primera mujer en ocupar dichocargo. (foto)
  • 1959:María Currea de Aya es elegida concejal de Bogotá, siendo la primera mujerelegida en este cargo.
  • 1974:Mediante el decreto 2820, del presidente Alfonso López Michelsen, se igualanderechos civiles entre hombre y mujeres, modificando varias disposiciones delCódigo Civil, relativas a la relación marital y el cuidado de los hijos.
  • 1991: En la nueva Constitución Política se establece expresamente la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres, así como la prohibición de discriminación contra la mujer.

A pesar de los avances, aún queda mucho por hacer

En términos de educación, las mujeres cuentan con menor calificación “superior” educativa: si bien durante el período 2001-2012, la mujer tuvo una participación más fuerte que el hombre en la educación superior, el resultado más interesante se observa al analizar la información de educación superior más calificada (maestrías y doctorados) donde se revierte la tendencia.

Veamos los siguientes datos:

Las Instituciones de Educación Superior (IES) otorgaron un total de 2.261.294 títulos entre el período 2001-2012. En la totalidad del período las mujeres recibieron un total de 1.228.248 títulos de educación superior, equivalentes al 54.3% y los hombres un total de 1.033.046 equivalentes al 45.6%. Sin embargo, durante 2011-2012, los hombres contaron con una participación del 2.51% en estudios de maestría, mientras las mujeres con un 1.78%. A nivel de doctorado, 972 hombres (0.09%) y 523 mujeres (0.04%) han recibido su grado de doctor (Peña et al. 2013 y Educación, 2011).

Y en la vida laboral mujeres recién graduadas en 2012 ganaron 13.7% menos que los hombres

De hecho, las recién graduadas que trabajan como dependientes ganan $1.709.187, es decir, 13.7% menos que los hombres, graduados en 2012, quienes ganan $1.942.756 en promedio (Educación, 2011).

Entre 1984-2010 la tasa de desempleo de las mujeres estuvo 5 puntos porcentuales por encima de los hombres (10 vs 15% respectivamente en el 2010). Incluso la participación de la mujer en el empleo formal es de 32% frente a un 68% de mujeres que no participan de ese tipo de empleo, mientras que un 46% de los hombres sí participan del mismo. (Peña, Cárdena, Ñopo, Castañeda, Muñoz, & Uribe, 2013).
También se ven desiguales frente a la participación laboral. Para el trimestre septiembre-noviembre 2014, la tasa global de participación fue de 76% para hombres y 55,4% para las mujeres. La tasa de ocupación fue de 71,4% para hombres y 49,6% para mujeres. La tasa de desempleo es del 10,5% para las mujeres y 6,1% para los hombres (GEIH, 2014).

Hombres y mujeres no machistas unidos

Una acción pública en la que hombres y mujeres no machistas trabajemos unidos. Pedagogía y cultura ciudadana la clave.
Según Tav Sparks “Pero la creación de una nueva imagen de lo masculino no supone rechazar en su totalidad la herencia del pasado, sino que incluye salvar lo valioso. Está comprobado que las búsquedas valerosas son indispensables, y también puedo ver un lugar en la hombría para el honor, el deber, y la humildad” (Sparks, 2005, pág. 141).

En este link pueden ver la presentación del debate.

Bibliografía

Agencia Reuters Argentina. (29 de Octubre de 2014). EXCLUSIVA-El transporte público en ciudades de Latinoamérica es el más peligroso para las mujeres. Argentina.
Álvarez, P. (19 de Enero de 2015). Ellas tienen más estudios y ellos menos trabajo. Recuperado el 27 de Enero de 2015, de El Pais: http://politica.elpais.com/politica/2015/01/19/actualidad/1421666442_720236.html
Bly, R. (2005). Lo que los hombres quieren en realidad. En K. T. (Ed.), Ser hombre (págs. 51-62). Barcelona: Kairós.
Damyanoska, M. (4 de Diciembre de 2014). La receta mágica escandinava para la igualdad. Recuperado el 28 de Enero de 2015, de cafebabel. es: http://www.cafebabel.es/sociedad/articulo/la-receta-magica-escandinava-para-la-igualdad.html
Educación, O. L. (2011). Graduados Colombia. Recuperado el 21 de 01 de 2015, de graduados.colombia.edu.co: http://www.graduadoscolombia.edu.co/html/1732/w3-propertyvalue-40075.html
ENDS. (2010). Encuesta Nacional de Demografía y salud. Recuperado el 21 de enero de 2015, de profamilia.org.co: https://profamilia.org.co/investigaciones/ends/
Forum, W. E. (2014). Global Gender Gap Index. Recuperado el 2015 de Enero de 28, de reports.weforum.org: http://reports.weforum.org/global-gender-gap-report-2014/rankings/
GEIH. (14 de noviembre de 2014). Gran Encuesta Integrada de Hogares. Recuperado el 21 de enero de 2015, de http://www.dane.gov.co: http://www.dane.gov.co/index.php/ocupacion-y-empleo/mercado-laboral/91-sociales/mercado-laboral/3978-mercado-laboral-por-sexo
Instituto Sueco. (2011). Datos sobre Suecia, Igualdad entre sexos. Recuperado el 28 de Enero de 2015, de http://www.sweden.se: https://sweden.se/society/sweden-gender-equality/
López, M., Castellanos, D., & Gaitán, L. (Mayo de 2011). Mujeres en ascenso: dinámica del sistema educativo y del mercado laboral en Colombia, 1900-2000. (F. d. Uniandes, Ed.) Documento CEDE(21).
Observatorio de la Universidad Colombiana. (s.f.). 1935: la primera mujer entra a estudiar en una Universidad en Colombia.
ONU Mujeres. (s.f.). Página Web de ONU Mujeres. Recuperado el 15 de Enero de 2015, de http://www.endvawnow.org/es/articles/252-transporte-publico-seguro-para-las-mujeres-y-ninas.html
Pachón, M., Peña, X., & Wills, M. (2012). Participación Política en América Latina: Un análisis desde la perspectiva de género. (F. d. Economía, Ed.) Documento CEDE(6).
Peña, X., Cárdena, J. C., Ñopo, H., Castañeda, J. L., Muñoz, J. S., & Uribe, C. (2013). Mujer y movilidad social. Documentos CEDE(5).
Presidencia de la República de Colombia. (2 de febrero de 1933). Decreto 227 de 1933, Por el cual se dictan disposiciones sobre enseñanza secundaria para señoritas. Recuperado el 23 de enero de 2014, de http://www.cortesuprema.gov.co/corte/wp-content/uploads/subpage/mujer/mujer/Leyes%20Mujer%20PDF/Decreto%20227%20de%201933.pdf
Pucell, F. (2012). ¡De película! Hollywood y su impacto en Chile. 1910-1950. Santiago, chile: Aguilar chilena Ediciones S.A.
Secretaría Distrital de la Mujer. (6 de noviembre de 2014). Respuestas a la proposición 474 de 2014. Violencia de género en el transporte público. Bogotá: Alcaldía Mayor de Bogotá.
Sparks, T. (2005). Hasta el infierno y regreso: la recuperación del hombre. En K. Thomson, Ser Hombre (págs. 136-143). Barcelona: Kairós.
Storvik, A., & Teigen, M. (2010). Women on Board. The Norwegian Experience. Recuperado el 28 de Enero de 2015, de library.fes.de: http://library.fes.de/pdf-files/id/ipa/07309.pdf
Vallejo Franco, B. (2013). La conquista del voto femenino. Obtenido de http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/revistas/credencial/mayo-2013/la-conquista-del-voto

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: