Bajo la administración Peñalosa, el deterioro de Transmilenio, la coladera y el incivismo se han agravado

Durante los meses de abril y mayo de este año, realizamos un riguroso seguimiento a todas las estaciones de Transmilenio. Hace dos años, en enero de 2016, con una investigación similar encontramos que 1 de cada 5 puertas estaba dañada. Hoy la situación es peor: hallamos que 3 de cada 5 puertas están averiadas.

 

Quienes utilizamos Transmilenio de manera constante podemos dar fe de un pavoroso deterioro en el estado de las puertas de las estaciones. Este es un problema que el sistema ya ha enfrentado en el pasado, y para el que se han planteado diferentes soluciones: puertas de seguridad, barreras, etc. Sin embargo, el estado actual de las puertas, sumado a una cantidad cada vez mayor de colados, demuestra el estado crítico en el que se encuentra Transmilenio.

Para hacer un diagnóstico preciso de esta situación, hemos recorrido con mi equipo todo el sistema en dos ocasiones. En enero de 2016, recorrimos 130 estaciones de Transmilenio en Bogotá con puertas habilitadas (excepto las estaciones de San Diego y San Victorino). El segundo recorrido fue entre abril y mayo de este año: fuimos a todas las 142 estaciones de Transmilenio de Bogotá, que incluyen 9 portales, una estación abierta (Banderas, en la troncal de las Américas) y 132 estaciones con puertas.

 

3 de cada 5 puertas de las estaciones están dañadas

En el 2016, encontramos que de las 2534 puertas que había en el sistema Transmilenio, 539 estaban dañadas. Eso significaba, en ese momento, que el 21,2% de las puertas de todo el sistema estaban averiadas.

Hoy en día el panorama es mucho más crítico: de 3069 puertas, encontramos que 1748 (es decir, el 56,9%) no funcionan. En otras palabras, mientras en el 2016 una de cada cinco puertas estaba dañada, en el 2018 tres de cada cinco puertas están dañadas.

Por esa razón, al sistema le quedan muy pocas estaciones en buen estado. En nuestro recorrido en el 2016, identificamos que 22 de las 130 estaciones que visitamos no tenían daño alguno en sus puertas. Así, en ese momento, el 16,9% de las estaciones tenía sus puertas en buen estado.

En cambio, este año sólo encontramos cuatro estaciones en buen estado en todo el sistema (es decir, el 3,03%). Tres de ellas (Museo Nacional, Gratamira y Suba-Av. Boyacá) tienen unas condiciones que ayudan a la preservación de las puertas. La estación de Gratamira cuenta con un muro de concreto de 2×200 metros, la estación de Museo Nacional es subterránea, mientras que la de Suba-Av. Boyacá es elevada, ubicada sobre un puente vehicular. La cuarta estación con puertas sin daños es la de Tv. 91, en la troncal de Suba.

 

En cuestión de dos años, la proporción de puertas dañadas en Transmilenio creció un 35,7%

Comparamos los datos recogidos entre 2016 y 2018 y comprobamos que, en sólo dos años, todas las troncales sufrieron un crecimiento en el porcentaje de puertas dañadas. Así lo pueden ver en la siguiente tabla que, además, indica que la Caracas, la NQS sur y la calle 80 han tenido el crecimiento más elevado, con 45,7%, 45,6% y 42,6%, respectivamente.

 

Caracas sur y eje ambiental, zonas críticas de puertas dañadas

Ocho de once troncales tienen más del 50% de las puertas dañadas. Un número menor al 50% tienen las troncales de la calle 26, la carrera décima y las Américas. Las más graves, con el mayor porcentaje de puertas inservibles, son la Caracas sur y el eje ambiental. Como pueden ver en la siguiente imagen, estas dos troncales tienen alrededor del 86% de sus puertas averiadas.

Además, la troncal de la Caracas sur tiene cinco de las siete estaciones de todo el sistema que tienen el 100% de las puertas averiadas: Quiroga, Socorro, Consuelo, Biblioteca y Olaya. La Caracas (en su sección del norte) tiene el tercer porcentaje de puertas dañadas más altas, con un 76%. Le siguen la NQS sur (68%) y la Autopista norte (63%). La información de todas las troncales está contenida en la siguiente tabla:

Las estaciones con más puertas dañadas son las que más colados deben soportar

Para quienes usamos diariamente Transmilenio también es evidente que la cantidad de personas que no pagan su pasaje ha aumentado notablemente. Sin embargo, no contamos con una cifra precisa de cuántas personas se cuelan en las estaciones del sistema. Sólo tenemos un estimado que hizo Transmilenio en diciembre de 2017, que pueden ver a continuación:

Fuente: Transmilenio, respuesta a la proposición 020 de 2018, p. 32.

Estos datos muestran que la troncal de la Caracas sur tiene, nuevamente, el porcentaje más alto con un 5,24%. La Caracas, el eje ambiental y la NQS sur que, como vimos, tienen un porcentaje alto de puertas dañadas, cuentan con más del 3% de usuarios que no pagan el pasaje. Por su parte, la carrera décima, la Autopista norte y la Suba tienen los porcentajes más bajos.

Tomamos estos datos que envió Transmilenio al concejo y los comparamos con el porcentaje de puertas dañadas del sistema, que obtuvimos en los recorridos que hicimos entre abril y mayo de este año. Este contraste resultó en una correlación entre el número de puertas dañadas y el porcentaje de colados. Por ejemplo, la troncal de la Caracas sur tiene el tercer porcentaje más alto de puertas dañadas y, al mismo tiempo, el porcentaje más alto de colados del sistema. Otro ejemplo: la troncal de las Américas es la que tiene más barreras anticolados (están instaladas en 7 de las 16 estaciones) y el mayor número de puertas de seguridad (en 15 de 16 estaciones). Sin embargo, esta troncal tiene el segundo porcentaje de colados más alto del sistema (3,48%). Lo mismo ocurre con la parte norte de la troncal de la Caracas, la segunda en barreras anticolados (en 6 de 14 estaciones), que tiene el tercer porcentaje más alto de colados, 3,05%.

En el siguiente mapa pueden verificar estación por estación el estado de las puertas.

https://juancarlosflorez.com/wp-content/flash/puertas-tm.swf

 

Sin un panorama claro del problema de los colados no hay cómo encontrar una solución

Recordemos que en febrero del 2016 publicamos un estudio en el que alertamos que una de cada cinco puertas del sistema estaba dañada. Dos años después de haber hecho esta denuncia, la gerencia de Transmilenio y la administración Peñalosa aún no tienen claro la magnitud ni el impacto de los colados en el sistema.

El lunes 23 de enero de 2017 hice un debate en el concejo dedicado únicamente al tema de los colados. Allí evalué todas las promesas que habían hecho la gerente de Transmilenio y Enrique Peñalosa para resolver el tema de colados. Ustedes pueden comprobar, en este video de mi intervención, que no cumplieron prácticamente ninguna.

En agosto de 2017, en una entrevista en Caracol radio, la entonces gerente de Transmilenio, Alexandra Rojas, aseguró que “la tecnología de Transmilenio se pensó para un medio de transporte en donde no iban a existir colados, pero lastimosamente hoy en día los usuarios se cuelan, por eso nos vimos en la necesidad de empezar a estudiar la manera de mejorar la infraestructura, tanto de las puertas de acceso a los buses, como de los torniquetes” y aunque eso se pensó desde el año pasado, al día de hoy no se ven cambios en los torniquetes.

Sin embargo, a pesar de que la gerencia de Transmilenio tenía claro ese problema, no llevó a cabo ninguna medida efectiva para remediarlo. La gerencia anti-colados nada que arranca, no han instalado las cámaras biométricas y no han pensado en ninguna innovación para los torniquetes.

La única medida concreta que han tomado ha sido la instalación de unas barreras tubulares en algunas estaciones. Por ejemplo, en la troncal de las Américas instalaron estas barreras en siete estaciones: Biblioteca Tintal, Patio Bonito, Mundo Aventura, Pradera, Américas-Cra. 53, Sabana y Marsella. Sin embargo, estas barreras no han sido útiles. Para diciembre de 2017, esta troncal contaba con el segundo porcentaje más alto de colados en el sistema y con un 46% de sus puertas dañadas. Esto evidencia claramente que las medidas que el distrito está tomando para mitigar el tema de los colados no están funcionando.

Fuente: imagen propia, tomada el 6 de abril de 2018.

Esta administración también firmó, en el 2016, un convenio con la financiera de desarrollo nacional para estudiar la evasión de la tarifa y encontrar alternativas para mitigar este problema. Pueden ver, a continuación, el objeto de ese convenio:

Aunque fue firmado en 2016, este estudio aún no está listo. El contrato de consultoría podría ir hasta el 26 de marzo de 2019. Entonces, ¿hasta cuándo van a esperar para poner en marcha medidas que sí sirvan para frenar la coladera en el sistema?

Peñalosa premia la mala gerencia

Las puertas desbaratadas en las estaciones de Transmilenio evidencian el fracaso de la gerente del sistema que el alcalde mantuvo durante dos años. Por esa razón, sorprende que después de este desastre, Enrique Peñalosa premió a la gerente Alexandra Rojas, después de que renunciara por su mala gestión, con un jugoso contrato de $351.569.900 por 11 meses. En las siguientes fotos pueden ver el contrato que firmó la alcaldía con ella el pasado 25 de enero:

Además de la mala gerencia del sistema, otro gran responsable de los colados son los del negocio de las tarjetas, Recaudo Bogotá. Según su contrato, esta empresa es la encargada de controlar a las personas que intentan colarse por los torniquetes. Es entendible que, en algunos casos, a los funcionarios les dé miedo llamar la atención de los colados. Pero la realidad es que en este momento no hay ninguna herramienta efectiva que demuestre autoridad en el sistema e impida coladeras como las que vimos el pasado 15 de mayo en la estación de la avenida 39:

La situación está salida de madre. Tanto, que incluso algunos funcionarios han perdido la vida cuando han intentado detener a un colado, o cuando han sido víctimas de delitos dentro de las estaciones.

 

El civismo se desplomó en Bogotá

El código de policía es el rey de burlas. Lo que parecía la solución al problema de los colados de Bogotá no lo fue. Hoy los resultados no se ven, la presencia de policías en el sistema es insuficiente y a la hora de aplicar los artículos del código se quedan cortos porque no hay quién vigile todas las formas de evadir el pago del pasaje.

Por esa razón, no se puede ignorar que los ciudadanos también tenemos parte de responsabilidad en el desastre de las puertas, los torniquetes y la coladera en Transmilenio. El descaro de colarse prueba que no estamos asumiendo nuestros deberes cívicos. El civismo ha colapsado en Bogotá.

Sin embargo, esta administración no ha trabajado a fondo la cultura ciudadana. Recordemos que, en campaña, Peñalosa fue hasta Nueva York y, acompañado por Antanas Mockus, anunció a todo timbal el regreso de la cultura ciudadana a Bogotá. El desastre de Transmilenio, es una prueba de que tal anuncio fue solo una promesa oportunista. Hoy hay cero cultura ciudadana en Transmilenio y en la ciudad. No hay que olvidar que una cosa es una campaña publicitaria, y otra bien distinta un proceso de creación de civismo.

Los hechos no mienten. Hace dos años y cinco meses se posesionó Enrique Peñalosa como alcalde. Hoy el estado de las estaciones, la cantidad de colados y la ausencia de civismo es peor. La gerencia de Transmilenio no ha hecho nada para superar estos problemas. Alcalde, salgan de las oficinas a la realidad. Muévanse en bus para comprobar los problemas.


Esta investigación fue realizada durante los meses de abril y mayo de 2018 por Ana Milena Prada y Cristian Rodríguez, bajo mi supervisión.

 

Adenda

Para contribuir al buen uso del castellano y evitar confusiones comunes con la conjugación del verbo colar, pueden ver a continuación una tabla que contiene todas las formas correctas de este verbo:

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