¿Quién vigila a los 2764 jardines privados que hay en Bogotá?

Hoy no existe un seguimiento continuo y permanente a los jardines privados en Bogotá. La vigilancia a los 2764 jardines privados, aparentemente legales, que tiene Bogotá, no permite a la administración definir si un proyecto pedagógico es adecuado, si las instalaciones cumplen los requisitos normativos e incluso si un jardín es pirata.

Este investigación versa sobre aquellas preguntas que son cruciales para los padres y, en el caso de los jardines privados, si existe un sistema de información que les pueda orientar para tomar una elección. Por ejemplo, en el caso de las universidades existe un sistema nacional de acreditación que permite conocer cuántas de ellas están acreditadas, por cuántos años, en qué condiciones y qué carreras están acreditadas. En el caso de los jardines infantiles privados no se tiene este sistema. Además, no está claramente establecido si hay una evaluación permanente de la calidad en los jardines privados.

 

Las normas para regular a los jardines no definen un solo responsable para vigilar a dichas instituciones

El acuerdo 138 de 2004, expedido por el concejo, determina que se entenderán como jardines infantiles todos los establecimientos públicos y privados, que atiendan niños y niñas en educación inicial, de edades entre cero y menores de seis años. Por su parte, el decreto distrital 057 de 2009 divide las funciones de inspección, vigilancia y control de la educación inicial. La secretaría de educación tiene a su cargo aquellas instituciones educativas que ofrecen grados de pre-escolar y con matrícula de niñas y niños de 3 a 6 años de edad.

Estas funciones se determinan de acuerdo con el artículo 10 de la ley 115 de 1994, que define qué se entiende por educación formal. Dicha norma la define como “aquella que se imparte en establecimientos educativos aprobados, en una secuencia regular de ciclos lectivos, con sujeción a pautas curriculares progresivas, y conducente a grados y títulos”. En su artículo 11 esta misma norma establece los niveles de la educación formal:

a) El preescolar que comprenderá mínimo un grado obligatorio;

b) La educación básica con una duración de nueve (9) grados que se desarrollará en dos ciclos: La educación básica primaria de cinco (5) grados y la educación básica secundaria de cuatro (4) grados, y

c) La educación media con una duración de dos (2) grados.

La educación formal en sus distintos niveles, tiene por objeto desarrollar en el educando conocimientos, habilidades, aptitudes y valores mediante los cuales las personas puedan fundamentar su desarrollo en forma permanente.

Por su parte, la secretaría de integración social tiene competencia sobre los jardines públicos y privados que no ofrecen estos grados de preescolar y que tienen niños entre los 0 y 5 años de edad, mientras que la secretaría de integración es quien expide el registro de educación inicial a partir del cual se verifican los estándares de calidad para la prestación del servicio en los jardines privados.

Luego de haber presentado las diferencias en las competencias entre las secretarías, vemos que hay un total de 2764 jardines distribuidos de la siguiente manera: 1214 jardines privados con licencia, según información aportada por integración social el 27 de agosto y con corte a 31 de junio de 2018; y 1550 jardines privados reportados por la secretaría de educación con corte a 31 de marzo de 2018, tal y como se muestra en la siguiente gráfica:

Además, la secretaría de integración social informó que se programa al menos una vez al año visitar los 1214 jardines privados que ella vigila. Esto es acorde con la resolución interna 325 de 2009 expedida por la secretaría de integración social. Sin embargo, para la secretaría de educación no existe obligatoriedad para visitar la totalidad de las 1550 instituciones que están bajo su inspección y vigilancia.

Desde enero de 2016 al 27 de agosto de 2018, de las 1550 instituciones que mencioné que son vigiladas por la secretaría de educación, solo 13 cuentan con un proceso administrativo sancionatorio. De esos 13, se archivaron 3 por cierre voluntario del establecimiento, 2 en etapas preliminares, 2 se encuentran en etapa de inicio, 2 en etapa de cargos, 2 en etapa de pruebas y 2 en etapa de alegatos.

 

Si únicamente actúan vía quejas o peticiones y no de oficio, no es posible determinar cuántos jardines ilegales existen

El capítulo III del decreto distrital 243 de 2006 establece las condiciones mínimas para la expedición de la licencia. Estas son: ubicación, infraestructura, proceso pedagógico, proceso nutricional, seguridad y recurso humano. El artículo 17 de este decreto, como pueden ver en el siguiente texto, establece que deben existir dos metros cuadrados construidos por niña o niño.

Del mismo modo, el artículo 21 determina que debe existir una maestra o maestro por cada 20 niñas o niños.

El decreto 243 de 2006 reglamentó el acuerdo 138 de 2004, expedido por el concejo, que regula el funcionamiento de los jardines infantiles. Desde el artículo tercero de este acuerdo se estableció la norma de los dos metros, como pueden ver a continuación:

No obstante, al consultar a integración social para esta investigación, nos informan en respuesta de agosto 27 de 2018 que dentro de su instrumento único de verificación no se mide ni el número de maestras o maestros por estudiante, ni los metros cuadrados del lugar. ¿Se están expidiendo licencias a jardines privados sin requisitos mínimos que el acuerdo del concejo establece?

 

Pero ni con las quejas la administración hace una vigilancia cercana

En las respuestas a la proposición para esta investigación (ambas remitidas el 27 de agosto de 2018), tanto la secretaría de educación como la de integración explicaron el tipo de control que ejercen sobre los jardines. Veamos: de las 20 localidades, la secretaría de educación solo reporta visitas en 13 de ellas. No se evidenció inspección en Santa Fe, Usme, Tunjuelito, Antonio Nariño, La Candelaria, Rafael Uribe Uribe ni Sumapaz. Por su parte, de las 20 localidades, la secretaría de integración social solo reporta visita en 15 de ellas. No se evidencia inspección en Chapinero, Santa Fe, La Candelaria, Antonio Nariño ni Sumapaz. Tampoco se indica si las inspecciones llevadas a cabo se realizaron a raíz de denuncias.

Dichas visitas son escasas en comparación con las quejas que ha recibido la administración, según estadísticas informadas en publicación del día 5 de julio de 2018 en el portal de la secretaría general de la alcaldía de Bogotá. Entre enero y diciembre de 2017 se presentaron 425 quejas y fueron radicadas directamente otras 401 quejas por fallas en el funcionamiento de jardines privados para un total de 826 requerimientos.

Si se han recibido 826 quejas, ¿por qué la secretaría de educación y la de integración social no reportan el avance o estado de las que ellos mismos asumieron desde 2017?

En el debate de control político que realicé en el concejo sobre esta investigación el 17 de diciembre, también participó la doctora Carmen Teresa Castañeda, personera distrital, quien expuso las tareas de seguimiento que ha realizado con los jardines infantiles públicos y privados. Respaldando nuestra proposición, manifestó preocupación por las competencias entre las entidades para ejercer la inspección y vigilancia de los jardines infantiles, sean privados o públicos.

 

De 1214 jardines privados, la secretaría de Integración social sólo ha visitado 708 jardines, el 58,3%, y de 1550 jardines privados la secretaría de educación solo informa haber visitado 13, el 0,83%

La secretaría de integración registró 1214 jardines privados bajo su supervisión en respuesta a la proposición para este debate, con corte a 31 de julio de 2018. De estos, sólo se han visitado 708, es decir, el 58,3%. El panorama en la secretaría de educación es aún más crítico. Usando la misma información suministrada por la secretaría de educación encontré que, de las 1550 instituciones que vigila esta entidad, sólo se han supervisado o se han recibido quejas de 13 (con corte a 31 de marzo de 2018), lo cual representa tan solo un 0,83% de los jardines privados sin licencia de funcionamiento que detectaron gracias a las quejas de la ciudadanía.

De los jardines privados con licencia de funcionamiento informaron de 25 procesos administrativos sancionatorios desagregados por tipologías como: útiles inútiles, violación al derecho a la educación, falta de licencia de funcionamiento, incumplimiento en su estructura administrativa, incumplimiento de requisitos ordinarios, cobros superiores o diferentes a los autorizados, incumplimiento al procedimiento por cierre temporal o definitivo, contratar docentes sin requisitos de ley, inobservancia ley 1620 de 2013 (ruta de protección contra el matoneo).

 

No hay normas para regular aspectos fundamentales de la operación de los jardines privados

Hay varios elementos que están huérfanos en términos de regulación:

Conflicto de competencias entre las secretarías de integración social y educación

El concepto de educación formalidad o informalidad que se presenta en el acuerdo distrital 057 de 2009, genera un conflicto de competencias a la hora de realizar la inspección, vigilancia y control de un jardín infantil. Dicho acuerdo, en su artículo primero, contiene el ámbito de aplicación y explica que la secretaría de integración ejercerá inspección, vigilancia y control a personas naturales y jurídicas privadas que presten el servicio de atención integral. Luego menciona que la inspección, vigilancia y control a las instituciones que prestan a la vez servicios de atención integral y de educación formal, serán reguladas por las dos secretarías a partir de un procedimiento unificado.

Sin embargo, no existen criterios que determinen la formalidad del jardín infantil desde el punto de vista del servicio que presta. Este servicio puede ser solo de atención integral, vigilado por la secretaría de integración social, o puede ser de educación inicial, que vigila la secretaria distrital de educación.

La tarifa

En la actualidad, este aspecto solo se regula en los establecimientos que están bajo la vigilancia de la secretaría de educación de acuerdo con el decreto nacional 1075 de 2015; para los establecimientos que no prestan servicio de educación inicial, es decir, los que están vigilados por la secretaría de integración social, no existe un sistema tarifario de matrículas.

Programas pedagógicos

Está ausente un programa pedagógico unificado, y un sistema de currículo que haga referencia a los objetivos, metodología de evaluación, competencias entre otros, porque la ley no obliga a los establecimientos a tenerlo.

La personera distrital, Carmen Teresa Castañeda, en la misma intervención del 17 de diciembre, manifestó su preocupación haciendo énfasis en la necesidad de metodologías pedagógicas que deben implementarse para promover en los niños y las niñas unas diferentes formas de pensar. Veamos lo que afirmó la señora personera:

La resolución 325 de 2009 de la secretaría de integración social, afirma que hacen parte de ella los lineamientos y estándares definidos para el proceso pedagógico. En septiembre de 2017 integración social publicó los “estándares técnicos para la calidad de la educación inicial” en los que definió al proyecto pedagógico como

“un elemento orientador de las prácticas desarrolladas en el jardín infantil. Éste debe dar cuenta de las estrategias y perspectivas didácticas implementadas; debe ser registrado en un texto dinámico, flexible y dotado de Identidad, coherencia, pertinencia, construcción participativa y su divulgación entre la comunidad del jardín infantil es permanente”.

Estos estándares se limitan a presentar generalidades que no permiten aclarar cuándo sí se determina un aval, o no, para dicho proceso pedagógico.

Además, la resolución interna de la secretaria de integración que he venido mencionando, la 325 de 2009, tiene dentro de los estándares de inspección y vigilancia el formato único de verificación. No obstante, existe un vacío pues actualmente la secretaría de integración social, solo vigila a los jardines que están registrados o a los que son denunciados; pero no cuenta con un protocolo que le permita detectar jardines “piratas”. La secretaria de educación, como vimos, sólo visita los establecimientos denunciados.

 

No tienen cómo detectar los jardines piratas

El proceso pedagógico presente en los lineamientos y estándares técnicos para la calidad de la educación inicial de la integración social, presenta unos requisitos, pero no especifica los contenidos mínimos. Dice que no debe ser mayor a dos años para contar con el aval, y debe contar con un mecanismo actualizado que permita “evidenciar la organización de las actividades pedagógicas”.
Los hallazgos de las visitas de la secretaría de integración social, informados en respuesta a esta proposición, indican que la mayoría de los jardines tiene problemas en sus proyectos pedagógicos.
Recordemos que la secretaría de integración social reportó un total de 1214 jardines infantiles privados inscritos. De estos, entre 2016 y julio de 2018, 544 radicaron proyectos pedagógicos. Sólo 296, el 24,4%, recibieron aval de la secretaría.

270 jardines de 1240 no recibieron aval y se desconocen las razones por las cuales se negó. Aun así, no se tiene información (con o sin aval) de 670 jardines infantiles privados.
La secretaría de integración social en respuesta del 27 de agosto informó que existe un estándar básico y un plan de mejoramiento. El estándar básico hace seguimiento a los componentes de nutrición y salubridad, ambientes adecuados y seguros, proceso pedagógico, talento humano y proceso administrativo. El plan de mejoramiento se aplica cuando no se cumplen dichos estándares.

La secretaría de integración realizó 708 visitas de vigilancia en el 2018 y como resultado, reportaron que sólo 190 instituciones tienen estándares básicos y 178 cuentan con plan de mejoramiento continuo para el cumplimiento de los componentes. ¿Qué pasa con los demás 846 jardines privados que vigila esta entidad? ¿No cumplen con ningún estándar?

Es imposible, con las competencias actuales tanto de la secretaría de integración como la de educación, que se puedan detectar jardines sin licencia o jardines piratas de manera preventiva. Solo podrían ser detectados a raíz de quejas que, como ya vimos, tampoco han sido tramitadas en su totalidad.

La personera Carmen Teresa Castañeda reforzó mis argumentos, pues expresó su preocupación por la imposibilidad de detectar los jardines piratas. Hizo mención a un terrible caso del fallecimiento de una menor. La personería informó que esta tragedia ocurrió precisamente en un jardín privado “pirata” y que, pese a que la Fiscalía en el marco de sus competencias ha asumido el caso, la secretaría de integración no ha podido siquiera ingresar a la institución. A continuación pueden ver el video de la denuncia:

 

El desarrollo en la primera infancia es vital para el pleno desarrollo del niño

Dos neuropsicólogos rusos, Lev Vygotsky y Alexander Luria, formularon los principios fundamentales de la relación entre el cerebro, el desarrollo cognitivo y el comportamiento. Estos dos científicos explicaron que las funciones mentales superiores se aprenden desde la niñez a través de las relaciones que establecen los niños con su entorno por medio del lenguaje. Luria en particular afirmó que:

“El desarrollo mental de un niño no es la maduración de unos instintos naturales, sino que es un proceso de actividad objetiva que ocurre en la comunicación con adultos”.

A. Luria, “L.S. Vygotsky and the problem of functional localization.” Journal of Russian and East European Psychology no. 40, 2002, p. 21. Citado por Elena Bodrova et al, “When Everything New Is Well-Forgotten Old: Vygotsky/Luria Insights in the Development of Executive Functions”, publicado en 2011 en el journal New Directions for Child and Adolescent Development.

En ese sentido, la mediación de los adultos que están alrededor de un niño es fundamental para su desarrollo cognitivo. Las herramientas y funciones mentales de los niños se potencian a través de los estímulos que su entorno les proporciona. Por esa razón, crear ambientes propicios para el aprendizaje y el desarrollo cognitivo es un elemento clave durante los primeros años de vida de los niños.

Por otra parte, tal y como lo mencioné en el debate de 23 de mayo de 2017 sobre jardines infantiles y atención a la primera infancia, es muy importante el desarrollo del córtex prefrontal y su conexión con la capacidad que tenemos de organizar nuestra propia conducta y planear nuestro futuro. Dado que esta región no madura hasta la edad de 4 a 7 años, esto resalta aún más la importancia de la educación preescolar.

El lenguaje, el desarrollo motriz, y la formación de un ser consciente del mundo que lo rodea, ocurre dentro de los primeros años de formación. Cuando una niña o niño comience su educación a partir del nivel preescolar, más herramientas tendrá para desarrollarse y expresarse.

 

El 58% de los niños que no asisten al jardín en Bogotá viven en estratos 1 y 2

La encuesta multipropósito 2017 del Dane indica que en Bogotá viven 490.675 niños y niñas. De ellos, 280.284, el 57%, no asiste al jardín ni a ninguna otra institución que atienda a la primera infancia. Y de estos niños que no reciben atención por fuera de sus casas, el 58%, 163.235, vive en estratos 1 y 2. Esta alerta la hice desde mayo de 2017, pero como veremos, la administración ha hecho caso omiso de ella.

En el mapa, en color naranja pueden ver las localidades con predominancia de estratos 1 y 2: Santafé, la Candelaria, San Cristóbal, Usme, Antonio Nariño, Rafael Uribe, Tunjuelito, Ciudad Bolívar, Bosa y Kennedy.

Las cuatro localidades con más niños y niñas en Bogotá son Suba, Engativá, Kennedy y Bosa:

  • Suba: 76.402, 15,6%
  • Engativá: 50.092, 10,2%
  • Kennedy: 76.339, 15,5%
  • Bosa: 52.792, 10,8%

En total, en estas cuatro localidades vive el 52,1% de los niños y niñas menores de 5 años (255.625 niños). Estas cuatro localidades, que ven en el mapa en color rojo carmín, son también las que más jardines infantiles tienen. Pero, como pueden observar, la mayoría de esos jardines son privados. De los 868 jardines infantiles ubicados en estas cuatro localidades, 745 son privados (el 85,8%) y 123 son públicos (el 14,2%), según información suministrada como respuesta a esta proposición por la secretaría de integración social el 27 de agosto de 2018.

 

Los jardines públicos apenas cubren un 18% de la demanda de cupos de la ciudad

De acuerdo con la encuesta multipropósito del 2017, la oferta de jardines públicos en la ciudad apenas cubre el 18% de la demanda. En 2017, de las 279.545 niñas y niños que solicitaron un cupo en un jardín, la secretaría sólo atendió a 52.648. La gráfica que pueden ver a continuación indica que entre 2013 y 2018 la oferta de cupos oficiales cayó en un 4,8%. De acuerdo al balance de gestión del 2017, publicado por la alcaldía, en ese periodo hubo un descenso de 2.661 cupos, al pasar de 55.309 cupos ofrecidos en el 2013 a 52.648 cupos ofrecidos en 2017.

Según esta misma encuesta, hecha por el Dane, en 17 de las 19 localidades de la ciudad (pues no tenemos los datos para Sumapaz) más del 50% de las niñas y niños menores de 5 años no van al jardín y son cuidados en casa. Las dos excepciones son las localidades de Santafé y la Candelaria (con un 45% y 47%, respectivamente). ¿Por qué existen tantos niños sin asistir al jardín?

 

De los 13 jardines nuevos ninguno está en las localidades con mayor demanda

El siguiente mapa relaciona la demanda de jardines con los 13 jardines nuevos que se propuso construir esta administración. Cada localidad tiene un color de acuerdo a la cantidad de niños que no asisten al jardín. En color gris están las que menos niños tienen sin asistir al jardín: la Candelaria, Mártires, Teusaquillo y Antonio Nariño. En rojo carmín están las que más niños tienen sin asistir al jardín: Suba, 41.313 niños que no van al jardín; Engativá, 30.912; Kennedy, 44.975; y Ciudad Bolívar, 31.576. Estos datos son del Dane y están incluidos en la encuesta multipropósito 2017.

En ninguna de estas localidades están los nuevos jardines. Pueden ver su ubicación en el mismo mapa: 3 se construirán en Bosa, 2 en San Cristóbal, 2 en Usme, 2 en Rafael Uribe (uno ya entregado), y uno en cada una de las localidades de Fontibón, Barrios Unidos, Santafé y Tunjuelito.

Esto no significa que los jardines que construiría esta administración no son importantes. Sin duda, van a representar un cambio en la vida de las familias que tendrán a sus hijos inscritos allí. El problema está en que, por lo ínfimo de la meta de nueva infraestructura para la primera infancia, sectores de la ciudad con alta demanda de jardines van a quedar desatendidos.

 

A octubre de 2018, sólo se han ejecutado el 26,5% de los recursos para construir jardines

El distrito se propuso como meta construir 13 nuevos jardines infantiles durante el cuatrienio de gobierno. Allí se propuso es proyecto 1103 llamado “espacios de integración social”, cuya orientación es la construcción de infraestructura para la primera infancia. En lo que va corrido del año hasta finales de octubre, es el proyecto de inversión con peor ejecución de la secretaría de integración social pues, como pueden observar a continuación, sus giros autorizados apenas llegan al 26,5%.

Otro de los proyectos con los que la secretaría de integración social atiende a la primera infancia es el 1096, llamado “desarrollo integral desde la gestación hasta la adolescencia”. Su propósito es poner en marcha una ruta integral de atención para niños, niñas y adolescentes. Además, integra, entre otros, la atención en jardines infantiles, centros amar, centros crecer y las otras modalidades de atención a primera infancia y población adolescente. Según el reporte de ejecución presupuestal que mensualmente publica la secretaría de hacienda llamado predis, la secretaría de integración social a 31 de octubre ha ejecutado, por giros autorizados, efectivamente el 59,22% del presupuesto asignado a este proyecto para la vigencia 2018. De los $168.267, esto representa una ejecución de $99.649 millones.

 

De los 13 jardines infantiles que prometió esta administración 2 vienen del gobierno pasado, 11 son de este gobierno y, de esos 11, sólo 2 están en obra

La secretaría de integración social solicitó $106.362 millones para la construcción de jardines infantiles en el cuatrienio. De estos, se han ejecutado 14.765 millones según segplan con corte a 30 de septiembre de 2018. Esto representa el 13,8% de los recursos. La meta del plan de desarrollo, como recordé anteriormente, es de sólo 13 jardines nuevos. De estos, 2 vienen de la administración anterior: el jardín travesuras de colores, en la localidad Rafael Uribe Uribe, que fue entregado en agosto del 2017 y El Principito, en la localidad de Fontibón, con un avance del 69,3%.

Pueden ver fotos del avance de la obra a continuación, que fueron tomadas por mi equipo el pasado 4 de diciembre. Según la interventoría, la obra está en plan de contingencia y tiene a 30 obreros trabajando para poder entregar el jardín terminado el 22 de diciembre.

El jardín modular que opera dentro del predio funcionaría hasta el 14 de diciembre y se espera que el próximo año se inicien las obras de mejoramiento para darle al jardín aulas adicionales.

De los 11 jardines restantes, sólo hay uno que está en construcción: el jardín El Nogal en la localidad Barrios Unidos, con un avance de 49% con corte al 30 de noviembre. La entrega de esta obra está prevista para el 17 de marzo de 2019. La imagen que ven a continuación fue tomada por mi equipo el pasado 5 de diciembre.

 

La publicidad oficial es engañosa, los 11 jardines entregados por la alcaldía Peñalosa corresponden a contratos de obra de la administración anterior

La imagen que ven a continuación hace parte de un boletín oficial de la página de la alcaldía del pasado 10 de mayo.

El único jardín nuevo que ha sido entregado el Travesuras de colores en Rafael Uribe Uribe (antes llamado San José). Aunque el contrato para la construcción de este jardín se firmó el 30 de diciembre de 2013 y el acta de inicio el 10 de noviembre de 2014, el contrato sufrió nueve modificaciones. En realidad, el 31 de mayo de 2016 se inició la obra y se entregó el 18 de agosto de 2017.

5 jardines son reconstrucciones de jardines ya existentes, en su mayoría contratados desde el año 2013:

Jardín San Jorge en Rafael Uribe, contratado el 24 de diciembre de 2014. Ya entregado el 5 de febrero de 2018.

Jardín Rondas y Juegos en Tunjuelito, contratado el 31 de diciembre de 2013 (antes llamado Playón Playita). Entregado el 2 de febrero de 2018.

Jardín El Carmen en Tunjuelito, contratado el 19 de diciembre de 2014. Entregado el 27 de marzo de 2017.

Jardín Villa Cristina en Engativá, contratado el 20 de octubre de 2015. Entregado el 24 de abril de 2017.

Jardín Jorge Bejarano en los Mártires, contratado el 30 de diciembre de 2013. Ya entregado el 2 de agosto de 2017.

Los otros 5 jardines hacen parte de los instalados en contenedores durante la administración Petro que, en su momento, no se pusieron en funcionamiento por falta de conexión de servicios públicos, y que entraron en funcionamiento en la presente administración.

Jardín Modular semillas del futuro en Ciudad Bolívar, abierto el 31 de mayo de 2017.

Como se observa en las fotos, al colegio no se le ha efectuado un adecuado cerramiento. Las latas del lote aledaño están al descubierto. Esta situación impide el uso de la zona verde, que además se encuentra sin podar.

Jardín Modular Metro en Kennedy, abierto el 30 de enero de 2018.

En fotografías tomadas por mi equipo en visita realizada el 23 de mayo de 2018, vemos que la cocina funciona con gas propano. La zona verde se encuentra sellada por falta de mantenimiento como se logra observar.

Jardín Modular Arcoíris en Suba, abierto el 15 de octubre de 2017.

Jardín Modular Pájara Pinta en Engativá, contratado el 7 de septiembre de 2016.

Como se observa en las fotografías tomadas por mi equipo y en visita realizada el 24 de mayo, los pisos de la mayoría de las estructuras de este jardín se rellenaron con un tipo de aserrín prensado que se pudre con la humedad generando el hundimiento de los pisos.

Jardín Modular casa del pensamiento Shue Urek en Fontibón, abierto el 13 de marzo de 2016.

 

No existe una norma nacional que reglamente la educación inicial en Colombia

Según la información suministrada para mi investigación por la secretaría de educación el 27 de agosto de 2018, el Ministerio de educación publicó en el mes de abril un proyecto de decreto “por el cual se reglamenta la Educación Inicial y se modifica el Decreto 1075 de 2015 – Único Reglamentario del Sector Educación”. Si desea consultarlo, puede hacer click aquí.

Dicho proyecto tiene como fin establecer unas herramientas de inspección, vigilancia y control sobre las instituciones que prestan educación a la primera infancia, sean privadas, públicas y del instituto colombiano de bienestar familiar. También busca articular el nivel nacional con el nivel territorial y propone la creación de unos lineamientos pedagógico que estén atados a criterios de calidad, en el marco de un sistema de información y seguimiento.

Estos son los objetivos principales del proyecto del ministerio de educación:

  • Definir la educación inicial como una categoría del servicio público educativo y los principios que la orientan.
  • Definir las responsabilidades del Ministerio de Educación Nacional, del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y de las demás entidades y agentes que participan en el desarrollo del proceso de la educación inicial.
  • Regular el sistema de gestión de la calidad de la educación inicial y el régimen transitorio de adaptación a las condiciones de calidad de la educación inicial.
  • Definir las pautas a seguir en el proceso de tránsito armónico en el entorno educativo.
  • Regular el Sistema de Seguimiento al Desarrollo Integral a la Primera Infancia.

Repasemos las competencias de las secretarías distritales que se han mencionado en esta investigación: la secretaría de educación cubre las instituciones que ofrecen educación formal y preescolar, y la secretaría de integración social cubre jardines públicos y privados que no ofrecen dichos grados y que tienen niños entre 0 y 5 años de edad. La propuesta del decreto del ministerio presenta un desafío más de articulación. En el ámbito distrital sería necesario aterrizar dicho decreto para permitir que se aplique adecuadamente el acuerdo 057 de 2009 del concejo de Bogotá y la resolución 325 de 2009 expedida por la secretaría de integración social.

Acá vemos una necesidad de articulación entre el ministerio de educación y la secretaría de educación pues el sistema que se propone, llamado simat, debería ser compatible y ajustado con los sistemas de información distritales y los procedimientos existentes para obtener un cupo en los colegios distritales que ofrecen educación formal con el fin de garantizar el derecho fundamental a la educación.

Todos estos reportes requerirían de un esfuerzo adicional por parte de las entidades del distrito. En particular, el artículo 2.7.5.2. propuesto dispone que se deberá reportar la información a un “sistema de seguimiento al desarrollo integral a la primera infancia” que se reciba sobre:

“(…) mujeres gestantes, los niños y las niñas en primera infancia en materia de cuidado y crianza, salud, alimentación y nutrición, educación inicial, recreación, ejercicio de la ciudadanía y participación, de acceso a los bienes y servicios culturales, entre otras necesarias para garantizar el desarrollo integral de la primera infancia”.

En ese sentido se propone reportar la siguiente información:

Todos estos sistemas y procedimientos deben pensarse armónicamente para que puedan aplicarse de manera eficaz. Como he mencionado, ya existe una normativa, posiblemente insuficiente e ineficaz, pero que también se ha prestado para generar confusión en las competencias entre integración social y educación. Si a ello le sumamos una propuesta desde el nivel nacional, que en buena hora pretende articular la política pública para la primera infancia, sería importante que se dialogara con el nivel distrital. En todo caso, este proyecto, como también lo mencionó en su intervención ante el concejo de Bogotá la personera Carmen Teresa Castañeda, sigue sin ser expedido. Veamos una vez más a la señora personera:

La ex secretaria de educación del distrito, hoy ministra de educación, presentó en su momento observaciones al proyecto de decreto que hoy, como ministra, no ha expedido.
El 5 de mayo de 2018, la entonces secretaria de educación del distrito, María Victoria Angulo, envió observaciones al proyecto de decreto que busca reglamentar la educación inicial. Si desea consultar el documento completo, haga click aquí.

Concluye la hoy ministra de educación, que el gobierno nacional se extralimitaría en sus funciones si se regulara la inspección y vigilancia de las instituciones que prestan educación inicial razón por la cual sugiere que el gobierno presente una iniciativa legislativa al congreso de la república. Estas son algunas de sus apreciaciones:

En todo caso, es claro que existen vacíos normativos y conflictos de competencia para hacer un adecuado control a los jardines infantiles privados. Encontramos estos vacíos tanto a nivel distrital como a nivel nacional.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: