Peñalosa señala los intereses de sus contradictores y oculta los propios

Evalué al alcalde a partir de la información que él nos presentó en el concejo. Quedó demostrado que el alcalde nos trajo ficciones e inexactitudes. Su informe no estuvo a la altura del deber que tiene un servidor público de informarle con la verdad a los ciudadanos. El alcalde faltó en varias ocasiones a la verdad. Y lo más grave de todo: mientras ponía un dedo acusador sobre otros intereses que hay en la ciudad no mostró sus propios intereses.

La educación y las víctimas no ganan con el presupuesto de Peñalosa

El debate sobre el presupuesto de la ciudad no es exclusivamente un tema de cifras. Es también una discusión política sobre la gestión de las entidades que administran recursos públicos, y que tienen como propósito atender problemas puntuales que afectan la vida de los bogotanos. Por esa razón, mi análisis del presupuesto se centró en aspectos fundamentales de la política social y ambiental de la ciudad: en el estado financiero de la Universidad Distrital, la universidad pública que hace presencia en los sectores populares de la ciudad; en la infraestructura educativa que prometió esta administración, así como en los avances en la jornada única; en los espacios para cuidar a la primera infancia; en las obras culturales y la protección de la naturaleza; y en la atención a las víctimas del conflicto armado que residen en Bogotá.

Es una locura sobreendeudar a Bogotá por un capricho de Peñalosa

El plan de desarrollo de Enrique Peñalosa está desfinanciado en más de 35 billones de pesos. Desde la discusión del plan advertí que había muchas fuentes inciertas de recursos: 13,8 billones de pesos en transferencias de la nación para el metro, que no son seguras y que se pueden convertir en un cheque chimbo cuando entre en vigencia la ley de garantías; 13 billones en unas APPs que son de papel y que no han sido efectivas para generar recursos; 6,5 billones por la venta de acciones de empresas públicas, que no se han concretado; y 1,3 billones en un recaudo por valorización que se cayó en el concejo. Por eso, para tapar el hueco del plan de desarrollo, el alcalde Peñalosa quiere endeudar más a Bogotá.