La educación y las víctimas no ganan con el presupuesto de Peñalosa

El debate sobre el presupuesto de la ciudad no es exclusivamente un tema de cifras. Es también una discusión política sobre la gestión de las entidades que administran recursos públicos, y que tienen como propósito atender problemas puntuales que afectan la vida de los bogotanos. Por esa razón, mi análisis del presupuesto se centró en aspectos fundamentales de la política social y ambiental de la ciudad: en el estado financiero de la Universidad Distrital, la universidad pública que hace presencia en los sectores populares de la ciudad; en la infraestructura educativa que prometió esta administración, así como en los avances en la jornada única; en los espacios para cuidar a la primera infancia; en las obras culturales y la protección de la naturaleza; y en la atención a las víctimas del conflicto armado que residen en Bogotá.

Peñalosa nos condena a más Transmilenio y menos Metro

La administración Peñalosa no ha tenido en cuenta las advertencias que he realizado en diferentes debates sobre las consecuencias de un metro inadecuado para resolver los problemas de fondo de movilidad en Bogotá. Por el contrario, está utilizando este proyecto para ampliar la red de Transmilenio, sin tener estudios definitivos sobre el trazado ni la estructura tarifaria.

Las cuentas del minimetro todavía no dan

En la noche del 22 de enero de 2018, la comisión de hacienda del concejo de Bogotá aprobó un cupo de endeudamiento para la empresa metro. Son 10,85 billones de pesos que esta empresa tendría a su disposición para adelantar la construcción del metro de Bogotá. Esa noche le manifesté a la administración mi preocupación frente a cuatro pilares embolatados del proyecto metro: las estaciones duales, las troncales alimentadoras, la tarifa y las alianzas público-privadas.